AMBAS COMPARTEN PRINCIPIOS TOTALMENTE CONTRADICTORIOS, Y POR ELLO NUESTRO BLOG, REFLEJA LO QUE REALMENTE DEBERÍA DE SER LA ESCUELA, ROMPIENDO CON ESOS PRINCIPIOS PEDAGÓGICOS QUE OCUPAN HOY EN DÍA EN LA SOCIEDAD.
ESPERAMOS QUE LES SIRVA DE INTERÉS...
La Escuela nueva se va formando progresivamente como reacción frente a los principios educativos tradicionales. En la mente de algunos educadores va surgiendo la idea, que era posible e imprescindible transformar la escuela, tener otros objetivos, otros fines y sobre todo aplicar otra metodología.
La escuela que existía era heredera de la educación tradicional, conservadora, basada en el principio de autoridad y en la obediencia ciega a la palabra del maestro y a los textos elaborados desde fuera de la institución escolar. Y con una disciplina muy rígida.
La imagen de una escuela tradicional vendría representada por un aula escolar con los niños y niñas por separado, silenciosas, serias etc.
El centro de la actividad escolar es el maestro que es el único que habla, mientras los alumnos permanecen en silencio salvo que se les pida que participe. La repetición del libro de texto y memorización son los contenidos válidos.
No existe una escuela tradicional pura como tampoco se puede encontrar una escuela moderna que reúna todos y cada uno de los requisitos que pudiéramos elaborar para caracterizarla.
La pedagogía tradicional resurge continuamente, así como también se tiende a plantear alternativas modernas, superadoras de lo que se considera escuela tradicional.
Pero ambas escuelas están vivas, coexisten a veces en las mismas instituciones y desde luego, en los mismos países. Para distinguirla de la escuela activa y moderna, se caracteriza a la escuela tradicional por una serie de principios educativos que se oponen frontalmente a los de la escuela moderna:
Magistrocentrismo. El maestro es la base y condición del éxito de la educación. Es el modelo y el guía, al que se debe imitar y obedecer, la disciplina y el castigo se consideran fundamentales
Enciclopedismo. La clase y la vida colectiva son organizadas, ordenadas y programadas. El manual escolar es la expresión de esta organización, todo lo que el niño aprende se encuentra en él.
Verbalismo y pasividad. El método de enseñanza será el mismo para todos los niños y en todas las ocasiones
Verbalismo y pasividad. El método de enseñanza será el mismo para todos los niños y en todas las ocasiones
Frente a esa manera de enseñar, los partidarios de la escuela activa se plantean un modelo didáctico educativo que poco tiene que ver con el señalado. Las aulas tiene un mobiliario flexible para adaptarse a situaciones didácticas y de aprendizaje diferente, el maestro pasa a ser un coordinador de actividades, un orientador y motivador del aprendizaje, mientras que el niño ocupa el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
El ideario de la escuela nueva.
Los ideales que inspiraron a la Escuela nueva y que trascendieron las realidades escolares aparecen sintetizados en siete principios fundamentales, los cuales son:
- El fin esencial de toda educación es preparar al niño para querer y para realizar en su vida la supremacía del espíritu.
- Debe respetar la individualidad del niño.
- Los estudios, y el aprendizaje en general de la vida, deben dar curso libre a los intereses innatos del niño.
- Cada edad tiene su carácter propio. Es necesario, que la disciplina personal y colectiva se organice por los mismos niños con la colaboración de los maestros; aquellas deben tender a reforzar el sentimiento de las responsabilidades individuales y sociales.
- La competencia o ocurrencia egoísta debe desaparecer de la educación y ser sustituida por la cooperación.
- La coeducación reclamada por la liga excluye el trato impuesto a los dos sexos.
- La educación nueva prepara en el niño al ser humano consciente de su dignidad de hombre.